Historia y Arquitectura

ANTECEDENTES

Laura Vicuña fue beatificada por su santidad Juan Pablo II el 03 de septiembre de 1988 en Turín I’Becchi (Italia). Desde ese momento se constituyó en la Confesora de la Fe más joven de la Iglesia. El milagro reconocido como tal por la Iglesia, para su beatificación, estuvo esperando 30 años.

FUNDACIÓN BEATA LAURA VICUÑA:

La idea de crear una Fundación surgió luego de la beatificación de Laura Vicuña el 03 de septiembre de 1988 por su santidad Juan Pablo II. Será sor Teresa Allende apoyada por la Provincial de ese tiempo, sor Olivia Monardes y el consejo provincial quienes comenzarían a plasmar esta idea a través de conversaciones con diferentes personas expertas y con experiencia en el tema. Nos anclamos ya en el año 1989. Luego vino la tarea de buscar las personas que integrarían posteriormente el Directorio fundador. Con ellos se fueron gestando inicialmente las ideas que luego tomarían cuerpo en la elaboración de los Estatutos, tarea que fue asumida con cariño y tesón por los abogados señores Francisco Vicuña y Javier González.
Paralelamente a la ejecución de lo señalado se empezó a buscar terrenos para escoger el adecuado en donde construir, con el tiempo el Santuario a Beata Laura Vicuña. Siempre se le pensó en un lugar geográficamente destacado. Animó por primero con sus palabras en esta iniciativa que aún no se vislumbraba con tanta claridad el Padre Raúl Feres, rector del Santuario Votivo de Maipú, quien señaló: ¿Se ha pensado que es necesario que Laurita tenga un lugar físico donde lleguen los peregrinos?

CRONICA ERMITA Y SANTUARIO LAURA VICUÑA


LLEGADA A RENCA

En 1996, el 24 de febrero, llegaron las hermanas a ocupar la casa perteneciente al Arzobispado de Santiago, en el territorio de la parroquia “El Señor de Renca”, ubicada a los pies del cerro Colorado. Iban a preparar el ambiente para Laura, pues la municipalidad de Renca por intermedio del alcalde Manuel Caballero había donado a la Congregación Hijas de María Auxiliadora el terreno de 30 hectáreas ubicado en el cerro Colorado. Se estaba tramitando a Bienes Nacionales la donación con la condición de reforestar y también con la posibilidad de construir una mínima parte. La comunidad se componía de tres hermanas: Sor María Consuelo Gajardo, Sor Lina Celli y Sor Graciela Soto, dependientes de la Casa Provincial.
Sor María Consuelo, en marzo inició su labor de profesora de catequesis en la escuela Rebeca Matte Bello. Sor Lina Celli, como encargada de la catequesis parroquial y talleres de crochet y tejido etc. Sor Graciela Soto, pastoral del adulto mayor, tejido y quehaceres de la casa. El Párroco José Valdés le proponía esta misión a cada una de las hermanas. Además, las hermanas recorrían la población para conocer los habitantes, conversar con ellos y prepararlos para la llegada de Laura.
El 13 de mayo de 1996, se iniciaron los trabajos para romper el cerro y construir una ermita para Laura. El 14 de septiembre Laura tomó posesión del Cerro Colorado y, precisamente en la Ermita.
A las 18;00 horas, llegó la caravana festiva y los cuasimodistas, procedentes de la Casa Provincial, con la imagen de Laura. A lo largo del trayecto, habían realizado etapas.
Primero en el colegio José Miguel Infante con una celebración sobre el valor de la familia. Después en la Parroquia Santa Ana, donde Laura fue bautizada, se realizó una celebración sobre el significado del Bautismo y acogida de Laura.
En la plaza de Renca, sobre un escenario, se dio la bienvenida a Laura a la comuna, se hizo un descanso y se ofreció a todos una colación.
Después de una caminata a de 9 horas, llegaron al cerro y Laura fue recibida con grande regocijo de la gente que la estaba esperando. Monseñor Caros Oviedo Cavada, entonces cardenal de Santiago, celebró la Misa en la Ermita acompañado de muchos sacerdotes y fieles.
Desde entonces se empezó a hacer oración y celebrar la misa semanalmente los domingos. Se hacían peregrinaciones. Se pensó en un lugar techado y amplio para acoger a los peregrinos y en la construcción de un templo.
El protocolo n° 207, del 01 de marzo de 1997, con el que se erigía canónicamente la nueva “pequeña comunidad”, “Casa Laura Vicuña”, señala: “… para la realización de un proyecto de promoción humana y cristiana, a favor de niños y jóvenes en dificultad, y para hacer del Santuario en honor de Laura Vicuña, un centro de intensa espiritualidad juvenil… se atenderá principalmente, la animación pastoral del Santuario Laura Vicuña”.

SANTUARIO


El Santuario se consagró el 2 de septiembre del año 2000, víspera de aniversario de la beatificación de Laura ocurrida en Turín, Italia el año 1988 por SS. Juan Pablo II.
Se inició la construcción en el verano de 1998 y el 31 de diciembre de 1999 ya estaba el primer piso del Santuario. El arquitecto don Santiago Castillo, que ideó las líneas arquitectónicas del Santuario, lo realizó con un estilo sobrio, alegre, juvenil que está indicado en la simplicidad y luminosidad del mismo.
El sótano del santuario salió como exigencia del terreno pues hubo que excavar para encontrar tierra firme de roca. El anexo se construyó junto al santuario.
El Santuario surgió gracias al esfuerzo de la congregación de todas las comunidades de las HMA de Chile y también con el aporte del centro de la
Congregación. Se realizaron primeramente colectas y después rifas y así se fue levantando el santuario.
El acto inaugural se inició en el frontis del templo. Presidía el entonces obispo Auxiliar de Santiago y vicepresidente de la Fundación Laura Vicuña, Monseñor Cristian Caro Cordero, muchos sacerdotes salesianos, el párroco de la parroquia “El Señor de Renca” Padre José Valdés, el Padre Pedro de la Noi y mucha participación de fieles. Presentaron al Obispo la llave simbólica y con ella golpeó la puerta del Templo que se abrió. Entraron el Obispo, sacerdotes y fieles. El Obispo se colocó delantal y manguitas, para reparar los ornamentos sagrados y procedió a ungir el altar con óleo, recitando al mismo tiempo las oraciones de la consagración. Sobre el altar se colocó un brasero con brazas encendidas, se echó incienso y salió mucho humo que llenó el Templo y subía el incienso a Dios en señal de adoración como se hacía en el antiguo templo de Jerusalén.
A los pies del altar, debajo de una baldosa de diferente color, se colocaron las reliquias de: Don Bosco, Madre Mazzarello, Beata Laura Vicuña, Santa Teresa de los Andes, Padre Hurtado y cuatro mártires romanos.

EL HOGAR

El Hogar “Amor, paz y alegría”, con el departamento para las hermanas, se inauguró en noviembre del 2003, en el día de la Presentación de la Santísima Virgen María el 21 de noviembre. El hogar y la casa de las hermanas, son una donación de la señorita Victoria Ayancamán que quiso fabricar el Hogar para niñas en situación de riesgo por insinuación del entonces obispo Auxiliar de Santiago Monseñor Ricardo Ezzati, sdb.
Este año se traslada la casa de la comunidad, al Cerro, cerca del Santuario de la Beata Laura Vicuña, asumiendo la principal responsabilidad de la “atención a los peregrinos”, preparación de las liturgias, asesoría del voluntariado, catequesis de la iniciación cristiana a niñas y personal del hogar y la coordinación de la catequesis familiar a nivel parroquial.

CENTRO DE ESPIRITUALIDAD

El año 2005 se inaugura el “Centro de Espiritualidad”, cuya finalidad es “acoger y atender, grupos, delegaciones y movimientos que buscan formación, espiritualidad, experiencias formativas, con criterios de apertura, flexibilidad e inculturación, respetando los diferentes estilos, gestos y dinámicas de interpretación. Es así como se facilita la realización de: retiros, jornadas formativas, celebraciones litúrgicas, presencia y testimonio, oratorio, asesoría a grupos, acompañamiento de la pastoral juvenil a nivel parroquial, visita de las obras sociales de la fundación, entre otras cosas.